jueves, 15 de mayo de 2008

Irene, yo y mi otro yo: Jim Carrey en su máxima expresión

Charlie Baylegates es un policia honesto y un poco inocente, que termina por desarrollar una compleja "doble personalidad" gracias a conlictos familiares. El mismo día de la boda su esposa se enoja con un chofer enano y afroamericano,donde comienzan los problemas de Charlie. El fruto del romance extramarital se hace evidente cuando nacen los supuestos hijos de la pareja. Los trillizos tienen otro color de piel. Pese a que todo el mundo lo comenta él niega tal relación. Su esposa decide marcharse con su diminuto amante. Lo abandona con tres hijos que el tierno de Charlie amará y cuidará como propios. El cariño será mutuo. Su reputación en el pueblo es similar a la de un insecto. Charlie acumula odios en su mente y corazón hasta que un día, "ese" día de furía, llega. La otra personalidad de "Charlie" es "Hank" un tipo rudo que no evita la confrontación ni los problemas.

Después de ser diagnosticado oficialmente como "esquizofrénico", su superior le encarga escoltar a Irene (Zellweger) para alejarlo del trabajo. Ella es una atractiva prisionera que parece tener problemas graves con la justicia. Precisamente en ese viaje todo se complicará y ambas personalidades terminarán enamoradas de Irene.

Nuevamente juntos, los hermanos Farrelly y Jim Carrey, produjeron un film que en determinadas secuencias es simplemente asombroso. "Tonto y retonto" no es una película particularmente interesante, pero ya ahí comenzaba a manifestarse el humor ácido, crudo y escatológico que posteriormente los Farrelly presentarían como "marca de fábrica". "There's Something About Mary" los catapultó al estrellato y con "Me, Myself and Irene" se posicionan absolutamente al margen de la comedia convencional.
Los hermanos Farrelly utilizan como disparadores de risas: la genitalia, el absurdo chocante y las muecas demenciales de Carrey, que ya es todo un experto en el campo de la doble personalidad ("The Mask" y "Liar Liar"). El resultado es tan ciclotímico como puede serlo cualquier producto en el que Carrey actúe por dos.

La mayor parte del film transcurre entre chistes que advierten lo difícil que resultará digerirlos si se los toma a la ligera. Algunos apelan al "factor local", otros se cuelan en la verborragia de los personajes (los tres hijos de Charlie y sus discursos de genios-comunes).

Los picos dramáticos coinciden con el humor más efectivo, se encuentran en aquellas desopilantes escenas en que la agresividad sexual irrumpe gráficamente (ej.: la gallina) o en los rodeos sutiles que conformaran al espectador exigente (ej.: la vaca o el mentón de Charlie).

Una película que merece estar entre las mejores comedias de los últimos años, indudablemente. Humor a veces inteligente y otras veces no tanto, se fusionan con Jim Carrey y logran esta película exitosa y "agradable".